Abre tu CV y busca las palabras «encargado de», «responsable de» o «apoyo en». Cada una de esas frases es una oportunidad perdida: describe una obligación, no un resultado. Los reclutadores no contratan obligaciones — contratan resultados.
Tarea vs. logro
- Tarea: «Responsable de la caja del local.» → Logro: «Manejé una caja con cierre diario sin diferencias durante 2 años.»
- Tarea: «Encargado de redes sociales.» → Logro: «Hice crecer la cuenta de Instagram de 2.000 a 15.000 seguidores en un año.»
- Tarea: «Apoyo en reclutamiento.» → Logro: «Filtré +200 CV mensuales y reduje el tiempo de contratación de 30 a 18 días.»
El método: APR
- Acción: empieza con un verbo fuerte (gestioné, implementé, reduje, aumenté — tenemos una lista completa).
- Proyecto/contexto: qué hacías y a qué escala (cuántos clientes, qué presupuesto, qué equipo).
- Resultado: el efecto medible — porcentaje, cantidad, tiempo ahorrado, meta cumplida.
¿Y si no tengo números?
Casi siempre los tienes, aunque no lo parezca:
- ¿A cuántas personas atendías por día? ¿Cuántos pedidos procesabas?
- ¿Qué tan grande era el equipo, el inventario, la cartera?
- ¿Qué pasó por tu buen trabajo: te renovaron, te ascendieron, te pidieron entrenar a otros?
Si de verdad no hay cifra, usa frecuencia o reconocimiento: «elegido empleado del mes dos veces», «encargado del local en ausencia del gerente».
Cuántos logros por empleo
Tres a cinco viñetas por puesto reciente; una o dos para empleos antiguos. Ordena de mayor a menor impacto: la primera viñeta es la que más se lee. Aplica este método sobre cualquiera de nuestras plantillas y tu experiencia hablará por ti.