Hasta el 75% de los currículums nunca llegan a ojos humanos: los descarta antes un software llamado ATS (Applicant Tracking System). Si postulas por portales de empleo o a empresas medianas y grandes, tu CV casi seguro pasará por uno. La buena noticia: superar el filtro no depende de suerte, sino de formato y palabras clave.
Cómo lee tu CV un ATS
El ATS convierte tu archivo en texto plano y busca coincidencias con la vacante: títulos de puesto, habilidades, años de experiencia. Si tu CV usa tablas complejas, columnas cruzadas, iconos o texto dentro de imágenes, el sistema puede leerlo desordenado — o no leerlo en absoluto.
Reglas de formato seguras
- Una columna siempre que sea posible (nuestras plantillas ATS ya lo cumplen).
- Encabezados estándar: «Experiencia laboral», «Educación», «Habilidades» — no «Mi camino» ni «Lo que sé hacer».
- Fuente normal (Arial, Calibri) y nada de texto en cuadros de texto o encabezados/pies de página.
- Formato .docx o PDF de texto (nunca un PDF escaneado o una imagen).
Las palabras clave: el corazón del asunto
El ATS compara tu CV contra la descripción de la vacante. Tu trabajo es reflejar ese vocabulario:
- Lee la oferta y subraya habilidades, herramientas y requisitos que se repiten.
- Incluye esos términos exactos en tu CV — si la oferta dice «atención al cliente», no pongas solo «servicio al usuario».
- Usa la versión completa y la sigla cuando aplique: «sistema de gestión de almacenes (WMS)».
Regla de oro: nunca inventes. Las palabras clave deben reflejar lo que realmente sabes hacer — el filtro lo pasas con vocabulario, la entrevista la pasas con verdad.
Cómo comprobar si tu CV es legible
Prueba casera: selecciona todo el texto de tu CV y pégalo en un bloc de notas. Si el resultado se lee en orden y no falta nada, un ATS también podrá leerlo. Si salen pedazos desordenados, simplifica el diseño.
Empieza con una base que ya pasa los filtros: descarga nuestra plantilla ATS, disponible en tres colores.